¿Por qué un negocio propio?

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A los pibes de nuestra generación (más de 30 añitos) nos asusta mucho, muchísimo la idea de “encarar” un proyecto personal. Pensamos “yo ¿un emprendedor/a?”.susto chica

 

 

NO TE ASUSTES, NOS PASA A TODOS 🙂

 

 

¡Es algo totalmente normal!

Crecimos pensando que si cumplíamos con todos los mandatos sociales…

  • Termino primaria y secundaria.
  • Elijo una buena carrera
  • Me recibo, consigo un buen laburo (ya que tengo título)
  • Me caso, tengo hijos.
  • Trabajo 25, 30, 35 años; me jubilo…

 

la sociedad aprobaría nuestra vida y… ???

 

Bueno… convengamos que era bastaaaaante aburrido, todos haciendo lo mismo, ¡todos por el mismo camino!

 

Está bien, te entiendo, los cambios (está probado desde la psicología) generan miedo. Pero, también está probado, que el miedo se diluye cuando das el primer paso.

¿Cómo te suena esto?

  • No tener jefe (soy mi propio jefe).
  • Manejo mis propios horarios.
  • Trabajo duro los primero años, luego recojo los frutos (disfruto).
  • Vivo de lo que me gusta.
  • Mis negocios generan ingresos hasta cuando estoy durmiendo, o de vacaciones.
  • La jubilación ya no me preocupa.
  • Me siento feliz, por eso puedo agregar valor a la vida de cualquier persona con la que interactúo (tanto familia, como amigos, clientes, colegas, etc.).

 

Si logras transformar ese miedo, cambiando la perspectiva con la que lo percibes, digamos… aprender a disfrutar de la adrenalina que causa lanzarse de cabeza a la piscina desde un trampolín de 10 metros de altura.lanzarse

GUAAUUU… ¡No te imaginas lo bien que se siente!

 

Te aseguro que la primera vez es difícil, luego, de apoco, te vas acostumbrando a la sensación y realmente es muuuuy fácil de disfrutar y ¡súper divertido!.

 

ojo¡OJO! 

No estoy diciendo que dejes ya tu laburo y te lances en una nueva empresa

Lo que propongo es que comiences a estudiar formas de generar ingresos extras. Es simplemente un ejercicio: Lo más importante es aprender a escuchar a las personas con las que te relacionas a diario. Presta mucha atención a los problemas o quejas que plantean y pregúntate “¿de qué manera podría solucionar este problema?”

 

Si comienzas a prestar atención, verás cómo tu cerebro entiende que esto es importante para tí y las ideas comenzarán a surgir como por arte de magia ¡es increíble!

 

A modo de ejemplo te cuento que nosotros vivimos en una ciudad pequeña, de unos 10 mil habitantes. Nuestro primer negocio fue (lo sigue siendo, y cada día crece más) una revista de servicios: se financia con los emprendedores que publicitan sus productos o servicios y se entrega gratis en todos los hogares. Estamos solucionando problemas tanto al emprendedor pequeño, que a veces se le complica publicitar en otros medios menos accesibles o más caros y al usuario, que tiene la solución que necesita al alcance de la mano (a parte de generar una fuente de ingresos para las personas que nos ayudan con toda la logística necesaria para que la revista llegue a cada vecino).

Como podrás ver, nosotros no inventamos el producto, de hecho, lo habíamos visto en otros lugares, lo revolucionario (o nuevo), fue hacerlo para esta localidad en particular.

 

Este ejercicio que te planteo es super poderoso y ayudará a tu cerebro y mente a estar concentrados en mejorar tu situación económica.

 

¿Qué te pareció? Nos encantaría que nos cuentes cómo te fue con el ejercicio.

 

… y si te está interesando comenzar con algo… Aquí puedes encontrar una excelente propuesta: oportunidad para TU NEGOCIO PROPIO

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